Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Libros’ Category

Libros que he leído en 2008

Intentaré ponerlos en orden cronológico aunque alguna fecha me baila un poco.

  • A vuestros cuerpos dispersos, Philip Jose Farmer.
  • La ciudad que fue (Barcelona años 70), FJL.

Estos dos me los compré en 2007 pero los terminé en 2008.

  • American Psycho, Bret Easton Ellis.
  • Lunar Park, Bret Easton Ellis.
  • Las leyes de la atracción, Bret Easton Ellis.
  • Nana, Chuck Palahniuk.
  • El juego de Ender, Orson Scott Card.
  • Snow Crash, Neal Stephenson.
  • El hombre en el castillo, Philip K. Dick.
  • Valis, Philip K. Dick
  • Contra los políticos, Gabriel Albiac.
  • Starship Troopers, Robert A. Heinlein.
  • El placer de la lectura, Agapito Maestre.
  • Dune, Frank Herbert.
  • Mi nombre es legión, Roger Zelazny.
  • Asfixia, Chuck Palahniuk.
  • Cuentos Completos I, Philip K. Dick.
  • La Confusión I, Neal Stephenson.
  • La Confusión II, Neal Stephenson.
  • El sistema del mundo I (El oro de Salomón), Neal Stephenson.
  • Tiempo de Marte, Philip K. Dick.
  • Playa terminal, J. G. Ballard.
  • El corazón invisible, Russel Roberts.
  • Tokyo Blues (Norwegian Wood), Haruki Murakami.
  • Todo está iluminado, Jonathan Safran Foer.
  • La mano izquierda de la oscuridad, Ursula K. Leguin.
  • La luna es una cruel amante, Robert A. Heinlein.
  • Puerta al verano, Robert A. Heinlein.
  • La tres estigmas de Palmer Eldritch, Philip K. Dick.
  • Muero por dentro, Robert Silverberg.
  • Tan fuerte, tan cerca, Jonathan Safran Foer.

Libros que me estoy leyendo actualmente y que no creo que termine antes del día 31 de diciembre.

  • Tan fuerte, tan cerca, Jonathan Safran Foer. (Sí, conseguí terminármelo, 🙂 )
  • The Revolution: A manifesto, Ron Paul (Este está en inglés y lo estoy leyendo/traduciendo)

Libros que tengo (poseo fisicamente y tengo pendiente su lectura)

  • Yo Robot, Isaac Asimov.
  • El hombre demolido, Alfred Bester.
  • Todos sobre Zanzíbar, John Brunner.
  • Estrella Doble, Robert A. Heinlein.
  • La era del diamante: Manual ilustrado para jovencitas, Neal Stephenson.
  • Tiempo para amar, Robert A. Heinlein.
  • Flores para Algernon, Daniel Keyes

Libros que no tengo y que espero tener en breve o si no es así en un tiempo razonable no inferior a un año exacto para incluir en la lista que mas o menos dentro de un año aparecerá o debería aparecer si los elementos, la crisis, los políticos o los dioses esquimales no lo impiden.

  • La rebelion de Atlas, El manantial, Los que vivimos, ¡Vivir!, …, Ayn Rand.
  • Camino de servidumbre, F. Hayek.
  • La naranja mecánica, Anthony Burguess. (Gracias a un estudiante alemán de intercambio pude leermelo en 1º de bachillerato)
  • Neuromante, William Gibson.
  • Una mirada a la oscuridad, Philip K. Dick.
  • Crónicas marcianas, Ray Bradbury.
  • La guerra de las salamandras, Karel Kapec (Este tipo inventó el término Robot)

Bueno se me ocurren un montón que no tengo y aún no he leído, pero, estos son los más inmediatos. En total han sido 30 libros 31 en 2008; un número redondo porque no he contado los cómics. Me he aproximado, sin quererlo, a los 50 libros que Pedro Jorge Romero y Hector García suelen leerse cada año, a pesar de que aún estoy bastante lejos de esa cifra. Creo que éste ha sido el año que más libros he leído (superé mi antiguo record personal de libros leído en verano) y el año que, académicamente, mejor me ha ido en la universidad (el resto de estudios no tienen ni comparación, hasta que llegué a la universidad tenía veranos interminables), por lo que no es incompatible con los estudios, ni es una pérdida de tiempo, ni “mejor deberías ponerte a estudiar” o “no se de dónde sacas el tiempo”… etc. Frases todas ellas tópicas y llenas de prejuicios. La clave es saber organizarse y, aunque yo no me propuse leerme un número concreto de libros, se trata de dedicar siempre algo de tiempo a la lectura y, dado que esto es algo que nos gusta (o al menos a mi), no me cuesta tanto como organizarme para estudiar (las cosas que no me gustan claro) o para repartir el tiempo que dedico al trabajo (si, este año también he empezado a trabajar).

Resumiendo: eso es todo. Nos vemos el año que viene. Feliz navidad, feliz año, felices todos. Os espero en La crisis.

P.D: Prometo a mis amigos CereX II y Danillols, ambos amantes de los libros científico-técnicos tan comunes en las ingenierías, que para el próximo año, no los adquiriré digital e ilícitamente en “torrentes”, sino que seguiré su ejemplo y me los compraré.

Anuncios

Read Full Post »

¡Ya me han llegado los libros que gané en el sorteo de Libertad Digital!

En realidad me llegaron ayer, pero como no había nadie en casa el mensajero ha tenido que volver hoy 🙂

Aparte de los dos libros han inclúido una carta de agradecimiento con alguna que otra errata: [..] tenemos el placer de enviarle el ejemplar “EL PLACER DE LA TERTULIA” de Gabriel Albiac y “EL PLACER DE LA TERTULIA” de Agapito Maestre, resultado del sorteo que se realiza en nuestra tertulia económica.

Bueno, no era el placer de la tertulia, ni era en la tertulia económica, en la que por cierto si se sortea un libro, el de Ludwig von MIses, La acción humana.

Pero bueno, se perdonan estos errores ya que si han usado un editor de texto como Word (que de seguro es así) es de agradecer que hayan podido lidiar con su corrector ortográfico y no me haya llegado una carta escrita en arameo, 🙂

¡Y las dedicatorias por supuesto!

Si, la letra es algo… jeroglífica.

Temas relacionados:

El sorteo de Libertad Digital Tv

Read Full Post »

El niño gris vivía en una pequeña casita a las afueras de la ciudad. Tenía un pequeño jardín dónde cultivaba coliflores y berenjenas. Solía pasar la mayor parte del tiempo sentado en su mecedora, pensando si volvería a pintar de gris la valla que circundaba su casita. “Quizás no esté todavía lo suficientemente gris”, rumiaba.

El niño gris vivía sólo. Tiempo atrás a nadie se le hubiese pasado por la cabeza que el niño gris fuese un solitario: “Nunca lo ha sido y nunca lo será”, decían los ancianos al pasar. En cualquier momento tenía con quien hablar sobre la hierba, el color del cielo, o incluso sobre su nuevo paragüas amarillo. El niño gris era amable con todos, sonreía sin cesar y creía en la bondad del mundo, en la belleza de la naturaleza y en la esperanza del futuro.

Pero inesperadamente el niño gris perdió su color. Un buen día, por extraordinario que parezca, nadié habló con el niño gris. Pudo ser una coincidencia o una mala jugarreta del destino, pero fue entonces, cuando por primera vez en su vida necesitó desesperadamente hablar con alguien. Y no había nadie.

El niño gris se sintió extraño. Todo era nuevo para él. En la soledad silenciosa en la que se había sumergido comenzó a comprenderlo todo. Nadie había hablado nunca con él. Sólo se hablaban a ellos mismos. El niño gris comenzó a perder el color. No sólo el suyo propio sino el de todo lo que le rodeaba. Ahora lo veía todo sin maquillajes ni artificios circenses. Siempre había estado sólo.

Nunca nadie le había ayudado sin obtener nada a cambio. Todo lo que en su vida había hecho por los demás había sido producto de su generosidad, pero nadie nunca le había dado las gracias.
Todo el mundo notó el cambio del niño gris. “Que mal aspecto tienes” ,”pero que mala cara”, “¿has dormido mal?”, le repetían sin cesar… Alguien pudo haber salvado al niño gris. Haberle hablado sinceramente, mirándole a los ojos, sin fijarse en su color, con el corazón abierto. Sólo necesitaba comprensión, confianza, alguien que, y ahora de verdad le escuchase.

Pero nadie apareció.

El niño gris nada dijo a nadie. Todo comenzó a irle mal. Sun sonrisa se fue convirtiendo en lamento. Sus ojos se hincharon ante las lágrimas. Ya no sólo él lo veía todo gris sino que comenzó a odiar los colores. Quiso convertir todo y a todos en grises. Y por segunda vez nadie quiso ayudarlo.

Le dieron la espalda y le condenaron. Nadie volvió nunca más a mirarle a los ojos. Nadie quiso molestarse en extenderle la mano y decirle “no te preocupes, yo te ayudaré, entre los dos lo conseguiremos”.

El niño gris huyó de la ciudad y de sus engaños, a un lugar donde todo fuese gris y pudiese ver la realidad verdadera, sin colores que le distrajesen, que le susurrasen al oído vanas mentiras y le prometiesen falsas esperanzas.

Como cada mañana, desde hacía ya tanto tiempo, el niño gris se levantó de su mecedora, cogió un cubo y una brocha y empezó a pintar su valla.

Temas relacionados:

Anécdotas, historias y relatos

Read Full Post »

Bertrand

No puedo evitar acercarme a tí durante la fiesta. He bebido demasiado tequila y quizás también he fumado demasiada yerba pero eso no quiere decir que no te quiera. Sin embargo, después de habertelo dicho he caminado hasta “el fin del mundo” y he vomitado.
Ayer Beba, mi novia, y yo cortamos. Tú, tú eras una de las razones (aunque Beba no sabe que te deseo) pero no la única.
Hace mucho tiempo que me siento atraido por tí. No estoy loco, me interesas, he tomado algunas fotos tuyas que te he sacado cuando mirabas a otra parte. No puedo creer que no me hayas visto. Si hubieses venido conmigo ayer por la noche te habría hecho feliz. Yo habría sido capaz de hacerte muy feliz. Y podría haberte hecho más feliz que ese tipo con el que te marchaste. Poniendo las cosas en lo peor siempre podré volver a París y vivir con mi padre. De todas formas América es un coñazo. Tu y yo haciendo el amor en la villa de mi padre en Cannes. Y dejar mi trabajo como redactor en el Camden Courrier. ¿Has visto quizás mis artículos? “Cómo prevenirse contra el herpes” y “los efectos positivos del éxtasis”. No me obsesionas. Podría tener todas las chicas que veo por aquí (y he estado a punto, muy cerca) pero tus piernas son perfectas, más bellas que las de las otras chicas y tu pelo es más rubio y suave, más seductor que el de todas las otras melenas
[…hay un juego de palabras aquí pero más o menos es lo que quiere decir…] y tu cuerpo también es perfecto. No se si te has operado la nariz pero es magnífica. Voy a intentarlo una vez más. Pero no te marches. Recuerda que puedo hacerte muy feliz. Sé follar muy bien y tengo la american express platino. Supongo que tú tambien la tienes. Tus piernas son expléndidas, más bellas que las de las otras chicas. ¿ De qué color son tus ojos? Las fotos que he tomado de tí son todas en blanco y negro. Me gustaría asistir a las mismas clases que tú pero yo hago fotografía y tú…¿qué? ¿Bellas artes? Eres sexy. Si encuentro un tipo que esté tan enamorado de tí como yo, y al que tú ames, entonces me marcharé. Volveré a mi hogar. Sin duda alguna así lo haré.

_____________________________________________

Traducción de un pasaje de Las leyes de la atracción, de Bret Easton Ellis, escrito en perfecto francés por Bertrand, estudiante de intercambio que estudia en Camdem, y traducido por ohdiosa, que tuvo la amabilidad y la gentileza de enviármela por correo, justo cuando se estaba leyendo ese pasaje, y de la que espero ansioso que se lo termine, 😉

¡Muchas gracias!

Temas relacionados:

Las leyes de la atracción, de Bret Easton Ellis

Bret Easton Ellis en Yo soy Ubik…

Read Full Post »

Dia seis de la semana Ellis (los otros dos días estuve dormido)

Un perfecto manual de exorcismo. La mejor forma de luchar contra los demonios y expulsarlos del cuerpo. Lástima que solo funciona con él. ¡Cuan egoíste eres Bret!

Metaliteratura en estado puro. El autor convertido en narrador y protagonista (múltiple debería decir). Con su prosa inteligente, Ellis ha sabido reirse de si mismo, congujando todos los tópicos que se le achacan (no sin falta de razón) y exagerándolos hasta oferecer una bella crítica satírica de si mismo con muchas dosis de humor. Tremendo el hecho de que él, en la novela, esté escribiendo un libro (trasunto de su perfecto American Psycho) llamado Conejito Adolescente (cuyos capítulos son: “La reina de la silicona”, “el retrete portátil”, “la cliterati”, “¿soy demasiado grande parati?”… y así sigue) sobre un playboy cuyos logros sexuales con las mujeres le reportan algo más que placer: rasguños en las rodillas por la alfombra, uñas que se clavan en la espalda hasta hacerla sangrar, calambres musculares intensos, testículos herniados, granitos testiculares, capilares rotos, moratones provocados por la succión excesiva, una fractura del pene…)

Pero este es su libro menos tópico. Leyéndolo me ha recordado a la mejor literatura de Stephen King (la única que he leído por cierto). Esos relatos que te enganchan y te sumergen en la historia, temiendo incluso que algo emerja de entre sus páginas y te devore la cara.

Ellis ha querido enmascarar en un relato de terror toda una infancia y adolescencia alienada. Porque en la novela Ellis representa a su padre, pero un padre que, aunque no ha aprendido de los errores que su progenitor cometió con él, es consciente de que no le está ofreciendo a su hijo las oportunidades que a él se le negaron, y de esa consciencia nace la frustración, el no poder conectar con su hijo, que también es él mismo, que huye del hogar, que se distancia de su padre.

También es una buena prueba de que Ellis puede hacer cosas distintas. Exorcizándose de sus anteriores libros (muy bien homenajeados) e imitando subrepticiamente algunos de los “molinos de oraciones” que la gente espera de él, nos hace una caricatura de ese escritor rebelde y misógino, que escribe gélidas frases sobre gente drogándose, alienados entorno a los propios lujos en los que están intrínsecamente acomodados.

Crítica una vez más a la sociedad. Con sus rituales políticamente correctos, mascaradas de la falsedad mas visceral que se complace con la copa de martini en la mano, mientras la realidad pase ante sus ojos y prefiere seguir la guía de “la aplicación rápida de la técnica de programación mental para que sus hijos sean unos perfectos zombies programados para cumplir todo lo que le digamos”.

Y el último capítulo. Bellísimamente escrito. Comenzando con una tristeza levemente perceptible entorno a la frustración de lo evidente. Que ya no estará, que quería a su padre, que las cosas podían haber cambiado, que a pesar de todo él lo siente, que aunque ha terminado no lo olvidará.

Yo también esperaría, con los brazos abiertos, en silencio, justo ahí, donde comienzan los sueños.

Al final de Lunar Park.

Temas relacionados:

Menos que cero, de Bret Easton Ellis

Las leyes de la atracción, de Bret Easton Ellis

American Psycho, de Bret Easton Ellis
_________________________________________

Actualizado: Se me ha olvidado decir que están en preparación varias películas sobre la obra de Ellis. Las adaptaciones de “Los confidentes” y “Lunar Park” y un guión original del propio Ellis, “El rey rana.

Read Full Post »

Día tres de la semana Ellis

Uno de los libros más perturbadores que he leído jamás. Vemos en American Psycho como Patrick Bateman (hermano de Sean Bateman, protagonista de algunos de los triángulos amorosos de Las leyes de la atracción), brillante ejecutivo (por su posición, que no por su esfuerzo), modelo masculino (por su perfecto y bien formado cuerpo, que no por su inteligencia), y amante ejemplar (por su numero de conquistas que no por su romanticismo) logra con total impunidad y siempre con una sonrisa en la cara, los mas atroces y horrendos crímenes (violaciones, canibalismo, decapitaciones, mutilaciones, sadomasoquismo y así una detrás de otrapasando por todas las parafilias y perversiones)

Hace no mucho, alguien me llamó la atención por tan “desagradables” lecturas (no por esta en concreto sino por un relato breve, que leí saltándome párrafos, y que otro alguien distinto me recomendó) Por supuesto los crímenes son horribles, ejemplo de un sadismo extremo, vomitivo, que revuelve las tripas con cada uno de los capítulos de “chicas”, donde se nombra aquello que no se debería nombrar.

Lo que me llamó la atención de este libro y lo que me enganchó en su lectura, fue la extraña y absorbente capacidad de mimetización que se producía con el personaje. Asombrado llegabas a ver como te transportaban las interminables retahilas de marcas de lujo, restaurantes de moda, comidas de diseño, bebidas alcohólicas, drogas; a un mundo extraño y distante, bello en su superficie pero perturbadoramente gélido en su interior. Y ese mundo es el nuestro, porque bien podía haber sido éste un relato de ciencia ficción donde una extraña y decadente civilización nos era mostrada a través de los ojos de uno de sus mejores y más mortíferos habitantes, pero no. El mundo donde Patrick mata es el nuestro, donde come, donde descuartiza, donde trabaja, donde hace deporte. Todo nos es extrañamente común, pero parece distinto. Algo ha cambiado.

Observamos como, tras la hipérbole de lo narrado, tras la exageración más certera y desagradable, se esconde una crítica feroz a un modo de vida decadente cuyo autor conoce bien. Ellis, tras del éxito de su primera novela, vivió del mismo modo que los personajes que retrata en su libro. Todos ellos, calcos idénticos del éxito profesional y del esnobimo más elitista, que disfrutan de la estética, y la anteponen a la ética.

Trailer de la película protagonizada por Christian Bale

Porque SPOILER aunque yo tengo mis dudas sobre si los crímenes que se narran sucedieron realmente FIN/SPOILER mucha de la culpa de todo esto es de la propia sociedad. Suena muy tópico decirlo, pero observamos como la total indiferencia ante todo lo que sucede alrededor de esos yuppies amorales, carentes de cualquier sentimiento de compasión, que desprecia a los pobres, que ningunea a las mujeres y las trata como mejores objetos, que priman el lujo, los trajes de marca, los tratamientos de belleza, las apariencias, lo vacío, la nada; que todo esto que sustenta sus vidas insustanciales es premiado y alabado e instado por todos ellos.

La personalidad de Patrick, carente de sentimientos, es la clave para funcionar en esta nuestra sociedad.

Hay un elemento, presente casi en todos los capítulos, que añade una nota de humor surrealista al relato. El pograma de Patty Winters, algo así como el Diario de Patricia yankee.

Patty Winters está en la pantalla del televisor preguntándole a un niño de ocho o nueve años:

– ¿Pero ese no es otro término para orgía?

 _____________________________________________________

En estos tiempos no hay sitios para los inocentes.

 _____________________________________________________

Algo que también me llamó la atención fue el hecho de que Patrick consume obsesivamente, y en cantidades ingentes, el agua de manantial Evian. Un agua proveniente de manantiales en los alpes y que según dicen tiene propiedades milagrosas.

Así que una mañana de diciembre, tras un acontecimiento etílico-estudiantil acaecido en las inmediaciones de mi universdad, decidí comprarme una de esas botellas Evian, en concreto el modelo básico diseñado por  Cristian Lacroix (del otro modelo sólo se hicieron 99 unidades subastadas por eBay a un precio inicial de mil euros)

Todavía no la he abierto. Quizás por miedo. Quizás porque en sus moléculas se encuentre un Bateman ansioso por salir.

  _____________________________________________________

ESTO NO ES UNA SALIDA

Temas relacionados:

Menos que cero, de Bret Easton Ellis

Las leyes de la atracción, de Bret Easton Ellis

Bret Easton Ellis, el lado oscuro de la MTV

Bret Easton Ellis, el escritor que te encanta odiar

Frases célebres del libro

Curiosidades de la película

Read Full Post »

Dia uno (o dos) de la semana Ellis

Puede que el final sea inconcluso dado que en realidad nadie ha dicho nada, pero puede también que capte a la perfección lo que ellos querían decir y no podían, retazos de sentimientos frustrados y cohibidos por actitudes que no corresponde con lo que representan ellos, jóvenes y alienados, ahogados en drogas y alcohol con la incomunicación como estandarte de una sociedad que se fagocita a si misma. Si ellos son así, si cada uno vive su propia realidad sin preocuparse de la de los demás, si sus ojos llorosos y congestionados solo perciben lo que quieren ver, o lo que creen ver, porque ni siquiera ellos mismos entienden lo que les rodea, inseguros, llenos de miedo, asustados, basando su existencia en la distancia del contacto personal, porque aunque sienten y padecen, esos sentimientos se entierran o se apilan, se camuflan con otros, pero la montaña se desmorona y siempre aparecen de nuevo con más fuerza, derrumbándose así la fachada que los ocultaba, la falsa seguridad que demostraban y aflorando el total abandono al que se se ven sometidos.
_____________________________________________________

Continuación, o quizás precuela temporal de Menos que cero, su primer libro. Ellis escribió deprisa, conocía bien de lo que hablaba. Su último curso en Camdem. Correrias y juergas nocturnas de universitarios desinhibidos de sexualidad ambigua sumergidos en estupefacientes (enumerados con gran precisión).

Personajes que no recuerdan con quienes se han acostado, que están enamorados de indeseables negligentes sentimentales. ¿Es real todo esto? O quizás lo único que no lo sea es el hecho de que en una universidad nadie estudie ni vaya a clase y preste más atención si acudir con toga o disfrazado para la “Fiesta de Disfraces para Follar”.

Disfruto la tensión narrativa. Devorar un libro que no ofrece concesiones con un ritmo trepidante, escrito con esa urgencia producida por (o debido a) los veintitrés años de su autor. Pero no es su mejor libro. Un poco más que cero. Un puente para perfilar su estilo incisivo e indirecto. Vuelve a no importar lo que cuenta. De que habla, como lo hace, de quien lo hace y porque lo hace.

Como le pasaba a Philip K. Dick, ¿es este libro producto de las drogas?

Temas relacionados:

Menos que cero, de Bret Easton Ellis

Las reglas del juego, de Roger Avary

Bret Easton Ellis en la wikipedia

Read Full Post »

Older Posts »